OPINIÓN

10 de septiembre de 2017

Carta de un futbolista decepcionado

Marcos Bonavetti, jugador de Sierra Chica, se abrió de corazón para expresar, como futbolista, su opinión sobre la realidad del fútbol de Primera División que ya no juega los domingos... El pedido y el respeto para que no se desaliente más a los deportistas. Imperdible...

Por Marcos Bonavetti*

Especial para Info Zeta

Comienzo a redactar estas líneas para dejar un testimonio ordenado de lo que venimos conversando cotidianamente, en el club, entre jugadores, técnicos, colaboradores, directivos, familia y tanta otra gente involucrada en la organización del Fútbol de la Liga Local. Lo primero que uno siente es pasión, por su club, por el deporte, pero lo que viene después, inevitablemte, es la frustración, el enojo y la decepción.

Los que jugamos al fútbol desde que tenemos uso de razón, y lo sentimos como parte fundamental y fundacional de nuestra persona y bienestar, no podemos hacer caso omiso a la actualidad que atraviesa el campeonato doméstico por estas horas. Muchas cosas se podrán decir, y reprochar culpas siempre es mas sencillo que asumir responsabilidades, pero esto no es algo nuevo, algo de hace unos meses o días, la Liga Local hace tiempo que se encuentra lejos de su trascendencia, y la prueba de ello es la proliferación de ligas y sub ligas de fútbol amateur y aficionado, donde abundan las necesidades e informalidades, pero la falta de burocracias y tecnicismos, hacen que el futbolista formado en los clubes de nuestra ciudad, opte por emigrar hacia dichos destinos, persiguiendo algo mínimo, pero indispensable, el respeto, respeto de exiguas pero esenciales características, como lo son el dia y el horario de juego, que en este contexto terminan siendo relevantes.

Es difícil creer que al momento de armar el cronograma de los partidos, no se tenga en consideración las realidades sociales y laborales que atraviesan los deportistas, y no obstante ello, no deja de sorprender la indiferencia que genera a la hora de fijar los días y horarios más disímiles, soslayando que nadie vive exclusivamente de su profesión de futbolista. Serán varias las aristas que deban ser interpeladas, y en su medida todas tendrán su postura respetable, aunque la experiencia demuestra que siempre serán perjudicados los jugadores, los mismos jugadores que todos los días deben lidiar con las dificultades y privaciones que conlleva trasladarse, entrenar, alimentarse, rehabilitarse; los mismos jugadores que le dan real valía a la competencia interna, la cual es el pilar indispensable para las posteriores aventuras que emprenden algunos clubes con otras aspiraciones.

Lo que hoy parece ser un contratiempo, inevitablemente generará repercusiones en el futuro, porque esta actualidad desalienta tanto a los vigentes, como a los futuros deportistas, y no hace falta aclarar el valor que tiene el deporte en toda su expresión, como una de las armas mas nobles con la que cuenta cualquier ser humano para fortalecer sus vínculos, su salud, su educación y el desarrollo íntegro de su vida. Quizás reviendo el sentido de estas líneas, solo contribuye a los fines terapéuticos, y pasa a ser una gota mas en el océano, pero creo que es ineludible tomar resoluciones urgentes y en conjunto, que hagan visible la realidad en la que estamos inmersos, para no seguir avalando la inobservancia y el desdén al que somos expuestos semana tras semana, fecha tras fecha.

​*Jugador de la Primera División del Club Atlético Sierra Chica.

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