6 de julio de 2017

Y vaya manera de Seguir...

A dos años de tu repentina partida, me es imposible no abrirme de corazón para contarte cómo seguimos por acá. Tu nombre resuena en los buenos recuerdos y tu sonrisa se ve reflejada en todos los que marcaste para Seguir...

Tu lema me quedó grabado a fuego, tanto como tu repentina partida. Sin embargo, por más difícil que parezca, sigo aprendiendo a convivir con ambos sentimientos.

Fue muy duro quedar acá, que cambie tanto la realidad hasta el punto de no encontrar demasiadas explicaciones. ¿Pero qué somos en este mundo más que un mar de dudas?.

Mi motor siempre fueron las preguntas y ante cada una que parece no tener respuesta, ahí surgen inevitablemente siempre los grandes recuerdos con tanta fuerza que permiten salir por momentos del pantano del dolor.

Hoy tu ausencia es efímera, y me encuentra viviendo y disfrutando miles de sentimientos y proyectos a la vez, casi como queriendo estirar el reloj de la vida para que me entre más cada día.

Siento que quedé en carne viva absorbiendo tanto que aprendí a contagiarme de todas las buenas intenciones que nos rodean; a contagiarme de tanto amor que las preocupaciones ya no son más que excusas. Y lo sano hoy es que puedo confiar mi corazón y seguir soñando con lo que está por venir.

Hay días en que quiero contarte tanto de lo bueno que estoy viviendo que sonrío y me doy cuenta que ya lo sabés. Sé que estás por ahí, disfrutado a la par y sonriendo por todos, y esa es mi manera de Seguir.

Nacho

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